El poder de las listas públicas
Publicar fábricas de nivel 1 y 2, con direcciones y número de trabajadores, habilita vigilancia cívica, periodismo de datos y participación sindical. Cuando un mapa de proveedores vive en línea, se actualiza con frecuencia y admite comentarios, surgen alertas tempranas y colaboraciones inesperadas. Además, permite monitorear cierres, cambios de volumen y debida diligencia real, en lugar de depender de promesas abstractas que nunca conocen escrutinio externo sostenido.